YouTube nació para compartir vídeos y terminó convirtiéndose en buscador, red social, escaparate, biblioteca, televisión a la carta y agujero negro donde entras a mirar cómo cambiar una persiana y sales dos horas después sabiendo cómo vivían los egipcios.
Así que sí: puede ser muy útil para una empresa.
Lo que no significa que tu director comercial tenga que empezar mañana diciendo:
«¡Hola, familia! No olvidéis suscribiros y activar la campanita.»
Podemos conservarle la dignidad.
¿Para qué sirve YouTube a una empresa?
Principalmente para algo muy valioso: explicar mejor.
Hay productos, servicios y procesos que no caben cómodamente en una fotografía ni en tres frases de Instagram. YouTube permite responder preguntas, explicar decisiones, enseñar cómo se trabaja, demostrar conocimiento y ayudar a un posible cliente a entender mejor aquello que está pensando comprar o contratar.
Además, tiene una ventaja importante: un vídeo útil no necesariamente desaparece dos días después de publicarse.
Si responde una pregunta que la gente continúa haciéndose, puede seguir siendo encontrado meses después.
Por eso no estamos creando únicamente:
«el contenido de esta semana».
Estamos construyendo poco a poco una biblioteca de conocimiento alrededor de la empresa.
Pero cuidado: tener canal no significa tener estrategia
Abrir un canal de YouTube lleva unos minutos.
Tener una estrategia lleva bastante más.
Y aquí aparece el clásico fenómeno empresarial:
«Tenemos muchos vídeos. Los podemos subir todos.»
Fantástico.
También tenemos un cajón lleno de cables en casa y no por eso hemos montado MediaMarkt.
Un canal no debería convertirse en el trastero audiovisual de la empresa:
vídeo de Navidad, entrevista de 2019, presentación corporativa, conferencia de 53 minutos grabada desde la fila 17 y algún vídeo vertical que nadie recuerda muy bien quién grabó ni por qué.
Todo ahí.
Eso no es estrategia de contenidos. Es arqueología digital.
El vídeo empieza mucho antes de darle a REC
Y aquí está precisamente una de las partes del trabajo que casi nunca se ve.
Antes de encender una cámara hay que saber qué queremos conseguir, a quién queremos llegar y por qué esa persona tendría algún motivo para dedicarnos unos minutos de su vida.
Después hay que encontrar el enfoque.
No es lo mismo publicar:
«Nuestros servicios de valoración inmobiliaria»
que plantear:
«¿Por qué dos profesionales pueden valorar la misma vivienda con 40.000 € de diferencia?»
En ambos casos podemos terminar explicando exactamente el mismo servicio.
Pero solo uno parte de una pregunta que alguien podría querer resolver.
Después vendrán el enfoque, la estructura, el guion o escaleta, la grabación, los recursos visuales, la edición, el título, la miniatura, la descripción, la publicación y la organización dentro del canal.
La cámara, en realidad, llega bastante tarde en una estrategia de YouTube.
Y cuando finalmente publicamos…
tampoco hemos terminado.
Después toca mirar qué ocurrió.
Porque publicar un vídeo sin analizarlo es como lanzar una campaña y cerrar Google Analytics por pudor.
¿Vídeos largos, Shorts, directos...?
Depende.
Ya sabemos que es una de las respuestas menos sexys del marketing, pero también suele ser una de las más correctas.
Un Short puede funcionar para descubrir una idea rápidamente. Un vídeo más desarrollado permite explicar, demostrar o contar un caso. Un directo tiene sentido cuando existe algo que merece conversación en tiempo real.
Lo que no tiene demasiado sentido es empezar diciendo:
«Tenemos que hacer Shorts porque ahora YouTube quiere Shorts.»
Ah, el algoritmo. Ese ser mitológico al que cada semana hay que sacrificar un formato diferente.
Primero el objetivo. Después el formato.
🕸️ Destejiendo humos: «Para triunfar hay que hacerse viral»
Este nos encanta.
Imagina dos vídeos.
Uno consigue 200.000 visualizaciones porque enseña una mansión con piscina dentro del salón.
Otro consigue 2.000, pero lo ven personas que realmente están buscando información relacionada con el servicio que ofrece la empresa.
¿Cuál ha funcionado mejor?
Depende del objetivo.
Una empresa no debería alimentar su ego con visualizaciones si esas visualizaciones no construyen absolutamente nada.
Las visitas son estupendas.
Pero todavía no aceptan transferencias bancarias.
🕸️ Destejiendo humos: «Cuanto más largo el vídeo, mejor»
Otra maravilla de Internet.
Teníamos algo útil que contar en cinco minutos, pero alguien dijo que los vídeos largos funcionan mejor.
Así que añadimos una introducción, repetimos dos conceptos, contamos la infancia del fundador y conseguimos orgullosamente un vídeo de 18 minutos.
Información útil: 5 minutos.
Tiempo secuestrado al espectador: 13.
Un vídeo debería durar lo necesario para cumplir su promesa sin convertir a quien lo está viendo en rehén.
No parece revolucionario.
Y, sin embargo…
🕸️ Destejiendo humos: «El algoritmo no me quiere»
Pobre algoritmo.
Todo el día recibiendo culpas.
La miniatura no atrae: el algoritmo.
La gente abandona a los veinte segundos: el algoritmo.
El vídeo empieza con tres minutos hablando de la historia de la empresa: el algoritmo.
A veces YouTube no nos tiene manía.
A veces simplemente nadie tenía demasiadas ganas de ver aquello.
Y aunque resulte menos reconfortante, es una noticia bastante mejor.
Porque significa que podemos analizarlo y corregirlo.
¿Qué beneficios puede aportar entonces YouTube?
Bien utilizado, YouTube puede ayudar a una empresa a ganar visibilidad, demostrar conocimiento, generar confianza, resolver dudas, acompañar decisiones y construir autoridad.
Y además tiene otra ventaja fantástica: un buen vídeo puede alimentar muchas otras piezas de contenido.
Un fragmento puede terminar en TikTok. Otro en Instagram. Una idea puede convertirse en reflexión para LinkedIn. El tema puede desarrollarse en el blog. Una pregunta surgida en comentarios puede convertirse en el siguiente vídeo.
Así dejamos de alimentar siete plataformas como si fueran Tamagotchis independientes.
Estamos construyendo un ecosistema de contenidos.
🕷️ Entonces... ¿qué puede hacer La Octava P por tu empresa?
Desde luego, podemos subir un vídeo a YouTube.
Pero si ese fuera todo el trabajo, probablemente te saldría bastante más barato sobornar a tu sobrino con una pizza.
Nuestro trabajo empieza antes.
Muchas empresas poseen algo enormemente valioso que no saben convertir en comunicación: conocimiento.
Años de experiencia, preguntas de clientes, errores que han aprendido a detectar, decisiones que toman casi automáticamente, procesos que conocen perfectamente…
Todo eso puede quedarse encerrado dentro de la empresa.
O puede convertirse en contenido.
En La Octava P analizamos qué sabe tu empresa, qué necesita saber tu público y dónde pueden encontrarse ambas cosas.
A partir de ahí podemos investigar temas, plantear enfoques, organizar el canal, preparar estructuras y guiones, trabajar títulos y miniaturas, decidir formatos y convertir cada publicación en parte de una estrategia más amplia.
Y después analizamos.
Qué interesa.
Qué no.
Dónde se pierde la atención.
Qué preguntas aparecen.
Qué contenido merece tener continuación.
Y cuál debería jubilarse dignamente antes de que alguien decida producir otros siete iguales.
Porque gestionar YouTube no consiste en llenar un canal.
Consiste en conseguir que el conocimiento de una empresa se transforme en algo que otra persona quiera encontrar, entender y recordar.
Y cuando una marca empieza a ser encontrada, entendida y recordada, deja de ser simplemente otra empresa más entre los resultados y empieza a ocupar un lugar en la mente de quien puede necesitarla.
La cámara llega tarde… y tenemos pruebas
Si después de leer todo esto empiezas a sospechar que un vídeo de YouTube necesita algo más que una cámara, vas por buen camino.
Hemos preparado «La cámara llega tarde: el detector de vídeos aburridos de La Octava P», una pequeña guía con 12 preguntas que tu empresa debería responder antes de darle a REC.
No te enseñaremos a convertirte en youtuber.
Pero quizá consigamos evitar que grabes 18 minutos de algo que nadie quería ver.
Descárgala. La cámara puede esperar cinco minutos más.
Si quieres convertir YouTube en algo más que un canal lleno de vídeos, podemos ayudarte a construir una estrategia con sentido para tu empresa.
Hasta la próxima, Grupis.
Seguimos tejiendo redes y
destejiendo humos...🕸️
