Facebook para empresas: publicar no es darle a un botón

Una fotografía, cuatro líneas de texto, un emoticono estratégicamente colocado y el botón azul de Publicar.

Tiempo empleado, según quien lo mira desde fuera: cinco minutos.

Tiempo real: estudiar la empresa, analizar al público, definir un objetivo, elegir el tema, redactar, diseñar, revisar, programar, responder comentarios y comprobar los resultados.

Pero sí, claro. Cinco minutos.

Facebook parece sencillo porque el público solo ve el resultado final. Es como entrar en un restaurante, recibir el plato y pensar que el cocinero únicamente lo ha colocado sobre la mesa. La compra, la preparación y la cocina deben de hacerlas los duendes del marketing.

¿Qué es Facebook y para qué sirve a una empresa?

Facebook es una red social que permite compartir información, fotografías, vídeos, enlaces, eventos y mensajes.

Para una empresa puede funcionar como:

  • Carta de presentación.
  • Canal de información.
  • Medio de atención al cliente.
  • Espacio para crear comunidad.
  • Vía para llevar visitas a la web.
  • Herramienta para promocionar productos, servicios o eventos.
  • Plataforma publicitaria.
  • Fuente de datos sobre los intereses del público.

Eso sí: tener una página no significa estar utilizando Facebook estratégicamente.

También podemos tener una cinta de correr en casa y usarla para colgar ropa. Presencia tiene; resultados, menos.

¿Para qué empresas resulta útil Facebook?

Facebook puede ser especialmente interesante para negocios que necesitan informar, explicar, conversar o mantener una relación continuada con su público.

Negocios locales

Restaurantes, tiendas, peluquerías, alojamientos, inmobiliarias, administraciones de fincas o empresas de servicios.

Pueden publicar horarios, novedades, actividades, promociones y contenido relacionado con su entorno.

Empresas que organizan eventos

Talleres, ferias, inauguraciones, jornadas, conciertos, actividades culturales o presentaciones.

Facebook permite reunir la información del evento, publicar recordatorios y comunicar cambios. Algo bastante útil cuando queremos que las personas lleguen el día correcto, extravagancia organizativa donde las haya.

Empresas que necesitan explicar sus servicios

No todos los negocios pueden mostrar lo que hacen con una fotografía bonita y una frase inspiradora.

Una asesoría, una inmobiliaria o una agencia de marketing necesitan explicar procesos, resolver dudas y mostrar el trabajo que existe detrás de sus servicios.

Asociaciones y proyectos comunitarios

Facebook conserva una fuerte dimensión social y local. Puede ser útil para compartir actividades, informar y mantener el contacto con socios, vecinos o colaboradores.

La decisión no debe tomarse porque «todas las empresas tienen Facebook», sino porque allí se encuentra parte de nuestro público y tenemos algo relevante que comunicarle.

Las diferentes formas de comunicación en Facebook

Facebook no ofrece un único formato. Cada forma de comunicación cumple una función distinta.

Publicaciones de texto

Permiten explicar una idea, contar una historia, resolver una duda o iniciar una conversación.

El texto debe estar estructurado y adaptado al público. Escribir quince líneas seguidas sin espacios no lo convierte en contenido profundo. Lo convierte en una prueba de resistencia ocular.

Imágenes y diseños

Sirven para presentar productos, destacar información y reforzar la identidad visual.

Deben mantener una estética coherente con la marca. Poner el logotipo en una plantilla cualquiera de Canva no constituye automáticamente una estrategia corporativa.

Vídeos y reels

Permiten mostrar procesos, instalaciones, testimonios, productos o parte del trabajo cotidiano.

Detrás de un vídeo puede haber planificación, grabación, selección de escenas, edición, textos, música y adaptación al formato.

Incluso los vídeos que parecen espontáneos suelen necesitar preparación. Terrible noticia para los amantes del «esto lo grabamos en un momento».

Historias

Son útiles para recordatorios, novedades, encuestas, contenido breve y momentos cotidianos.

Ayudan a mantener activa la relación con el público, siempre que no se conviertan en una sucesión de publicaciones sin contexto.

Enlaces

Facebook permite dirigir al usuario hacia un artículo, un servicio, una reserva o un formulario.

Pero pegar una dirección acompañada de «Más información» no ofrece demasiadas razones para pulsar. Hay que explicar qué encontrará la persona y qué beneficio obtiene al entrar.

Eventos

Pueden utilizarse para talleres, ferias, presentaciones o actividades presenciales y digitales.

Crear un evento implica preparar la descripción, la imagen, el horario, la ubicación, los recordatorios y las posibles actualizaciones.

Comentarios y mensajes privados

Permiten atender dudas, gestionar consultas y detectar oportunidades.

Además, las respuestas públicas enseñan a otros usuarios cómo trata la empresa a sus clientes.

Una contestación clara genera confianza. El silencio también comunica, aunque quizá no el mensaje que figuraba en el plan de marketing.

El trabajo que existe detrás de una publicación

La publicación es solo la parte visible. Antes y después existe un proceso que normalmente el cliente no ve.

1. Analizar la empresa

Primero necesitamos saber:

  • Qué ofrece.
  • Qué la diferencia.
  • Qué quiere conseguir.
  • Qué dudas tiene su público.
  • Qué servicios necesita promocionar.
  • Qué imagen quiere transmitir.

Sin este análisis podemos llenar el calendario. Lo que no podemos asegurar es que ese contenido tenga una finalidad.

2. Conocer al público

No basta con definirlo como «hombres y mujeres de 25 a 65 años».

Hay que comprender:

  • Qué necesita.
  • Qué le preocupa.
  • Qué información busca.
  • Qué objeciones tiene.
  • Qué tipo de contenido consume.
  • En qué momentos utiliza Facebook.

Hablar para todo el mundo suele ser una manera muy eficaz de no interesar especialmente a nadie.

3. Definir los objetivos

Una publicación puede buscar:

  • Informar.
  • Generar confianza.
  • Presentar un servicio.
  • Llevar tráfico hacia la web.
  • Conseguir mensajes.
  • Promover un evento.
  • Generar reservas o ventas.

El objetivo determina el contenido, el formato y la llamada a la acción.

No se crea igual una publicación para conseguir comentarios que otra para llevar personas a una página de servicios.

4. Planificar el contenido

El calendario editorial organiza temas, formatos, campañas, fechas y objetivos.

También evita despertarnos el martes preguntándonos qué frase motivadora podemos publicar para fingir que existe una estrategia.

Planificar no elimina la espontaneidad. Evita que la espontaneidad sea la única responsable del departamento de comunicación.

5. Redactar y diseñar

Cada publicación necesita un comienzo que capte la atención, un mensaje claro y una llamada a la acción.

Después hay que elegir o crear la imagen, revisar la tipografía, los colores, el formato y la visualización en móvil.

Que una publicación parezca sencilla puede significar que se ha eliminado todo lo innecesario. No que se haya hecho en dos minutos mientras se calentaba el café.

6. Elegir el horario de publicación

No existe una hora mágica para todas las empresas.

El horario depende del sector, del público, del formato y de los datos obtenidos en publicaciones anteriores.

Un restaurante, una inmobiliaria y una empresa dirigida a profesionales pueden necesitar horarios diferentes.

Al principio trabajamos con hipótesis razonables. Después analizamos:

  • Qué días generan más alcance.
  • En qué horas se reciben más interacciones.
  • Cuándo se producen más clics.
  • En qué momento llegan más mensajes.
  • Qué horario funciona mejor para cada tipo de contenido.

Publicar siempre a las diez porque «siempre se ha hecho así» no es una estrategia.

Es una costumbre con acceso a internet.

7. Gestionar la comunidad

Después de publicar hay que revisar comentarios, responder mensajes, resolver dudas y moderar posibles conflictos.

La publicación no termina cuando pulsamos el botón.

Muchas veces es precisamente ahí cuando empieza el verdadero trabajo.

8. Analizar los resultados

Hay que comprobar:

  • Cuántas personas han visto la publicación.
  • Cuántas han interactuado.
  • Cuántas han pulsado el enlace.
  • Cuántas han enviado un mensaje.
  • Qué formatos han funcionado mejor.
  • Qué horarios han dado mejores resultados.
  • Qué contenido ha generado consultas o ventas.

Una publicación puede recibir muchos «me gusta» y no acercarnos al objetivo. Otra puede obtener pocas reacciones, pero generar varias solicitudes de información.

Los corazones decoran. Los datos ayudan a decidir.

🕷️ ¿Qué puede hacer La Octava P por tu empresa?

En La Octava P no nos limitamos a llenar una página de publicaciones para que parezca activa.

Podemos encargarnos de:

  • Analizar tu empresa, tu sector y tu público.
  • Definir los objetivos de Facebook.
  • Optimizar la página y su información.
  • Diseñar una estrategia de contenidos.
  • Crear el calendario editorial.
  • Redactar las publicaciones.
  • Diseñar imágenes y adaptar formatos.
  • Elegir los horarios según tu público.
  • Programar el contenido.
  • Gestionar comentarios y mensajes.
  • Coordinar Facebook con Instagram y la web.
  • Crear campañas publicitarias cuando sean necesarias.
  • Analizar los resultados.
  • Elaborar informes comprensibles.
  • Proponer mejoras para las siguientes acciones.

Porque no se trata de publicar más.

Se trata de comunicar mejor y saber qué está funcionando.

La Octava P muestra resultados

Un informe no debería ser una colección de números acompañados de gráficos de colores para impresionar al cliente.

Debe explicar:

  • Qué se ha hecho.
  • Qué resultados se han obtenido.
  • Qué contenido ha funcionado.
  • Qué acciones no han dado el resultado esperado.
  • Qué hemos aprendido.
  • Qué cambios recomendamos.

En La Octava P mostramos los resultados y los interpretamos.

No escondemos una campaña floja debajo de una montaña de métricas bonitas. Analizamos qué ha ocurrido y utilizamos esa información para mejorar.

Porque publicar sin medir es trabajar a ciegas.

Y trabajar a ciegas puede resultar emocionante en una película.

En una estrategia empresarial, algo menos.

🕸️ Destejiendo humos: publicar no es gestionar

Tu empresa no necesita publicar por publicar.

Necesita saber:

  • A quién se dirige.
  • Qué quiere conseguir.
  • Qué debe comunicar.
  • Cuándo debe hacerlo.
  • Cómo atenderá las respuestas.
  • Qué resultados ha obtenido.
  • Qué debe mejorar.

Eso es gestionar Facebook.

Lo demás es subir contenido y confiar en que el algoritmo se levante de buen humor.

En La Octava P analizamos las siete P de tu negocio para ayudarte a construir la octava:

Posicionamiento.

¿Necesitas ideas para Facebook e Instagram?

Hemos preparado una guía gratuita con 5 ideas originales de contenido para Instagram y Facebook.

Encontrarás ejemplos aplicados a distintos sectores y formas de adaptar una misma idea a ambas redes sin hacer un copia y pega con diferente chaqueta.


🕷️ ¿Podemos ayudarte?

Si quieres que Facebook sea algo más que una página donde publicar porque «toca», podemos ayudarte a convertirlo en una herramienta de comunicación, comunidad y posicionamiento para tu empresa.

 Descubre nuestros servicios

Hasta la próxima, GruPis.

Seguimos tejiendo redes y
destejiendo humos...🕸️

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